Odei. Nube en euskera.
Le conocí hace ya unos años, cuando hizo prácticas en una agencia donde yo estaba. Todavía no era Odei.
El verano pasado nos volvimos a encontrar, esta vez entre dos olas Y ya era un poco más Odei. Sus gadchets eran su furgo, su cámara, su tabla y su Mac, no necesariamente por ese orden. Y, sobre todo, el buen rollo que transmite.
Un día estalló una tormenta. Y en el cielo quedó una sola nube. Era Odei.
La Cóte Basque y el ponme el logo más grande se le habían quedado pequeños. Así que Odei liquidó su furgo y se dejó llevar por el viento y las olas. Hoy está en Thailandia, pasado mañana en Australia, al otro…
En su equipaje van su cámara, su tabla, su Mac…. y su buen rollo.
Y tenemos la suerte, y la envidia (cochina envidia, nada de sana) de poder seguir su viaje, ver sus fotos y leer sus textos en el blog de Kukurustan.
No pierdas de vista la nube,
No te pierdas el viaje de Odei.


Muchísimas grácias por este precioso homenaje. De corazón. Un abrazo, fuerte.
A ti, Odei.
Seguiremos tu viaje.
Abrazos desde la antigua redería.
Gracias x descubrirnos a este viajero que sólo saca billete de ida!
Esperemos que vuelva, Raquel, aunque sea dando la vuelta completa
Claro, claro, q vuelva cuando quiera. Pero bueno, vamos a dejarle disfrutar que se ve que de momento por ahí le cuidan muy bien. ¡Cochina envidia…!