Tag: Herederos de Rowan

Historias al cubo.

Posted by on 16 Abril 2013

storytelling from herederos de rowan on Vimeo.

Los que nos conocéis sabéis de sobra que nos apasionan las historias. Que defendemos a capa y espada nuestros orígenes a luz de la chimenea y al calor de los cuentos, que proclamamos que cualquier libro de la Biblia tiene más sexo, violencia, traiciones y locura que todo Ken Follett, que los cuentos populares, libres del descafeinamiento Grimm y el edulcoramiento Disney son más sangrientos que todo Tarantino.

Y también que todo eso hay que trasladarlo a la comunicación, que las marcas deben de ser las nuevas creadoras de contenido y nosotros, los creativos, las agencias, sus profetas. Y de creatividad va la cosa, y de historias, y de este divertido juguete que hemos descubierto y que, como puedes ver en el video,  estamos empezando a utilizar en cursos, talleres, seminarios… en los que hablamos de creatividad, de redacción… y, claro, de historias.

Se llama “story cubes”, nueve dados, cincuenta y cuatro iconos… y diez millones de combinaciones “por sólo 9,16 €”. Una divertida máquina de crear historias. Un juguete, claro, pero también una herramienta para fomentar la creatividad, para eliminar frenos y barreras. para estimular la participación.

Ya sabes, no dejamos de jugar porque nos hacemos mayores, nos hacemos mayores porque dejamos de jugar.

Tan sólo tira los dados, di eso de “once upon a time” y a jugaaaaaaaaaaaarrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr!!!!!

Libros que viajan solos.

Posted by on 2 Abril 2013

¿Dónde van los libros que ya has leído? Las historias, las sensaciones, los personajes, se quedan para siempre contigo. Y el resto, la edición en rústica, el cosido, la tinta negra, se autoensobran para que esos personajes, esas sensaciones y esas historias viajen a portes pagados hasta otras personas que también necesitan de su compañía y no pueden pagársela.

Precioso proyecto el de Mail books for good.

Un relato de ¿ficción?

Posted by on 28 Febrero 2013

Hoy, 28 de octubre de 2013 abdica (que no dimite) un Papa después de casi 500 años. Bueno, pues ni abdicar ni dimitir, nuestro amigo Ignacio Cuadrado nos puntualiza que lo que hace un Papa es renunciar.

FILMography

Posted by on 4 Febrero 2013

Ir a NY por primera vez  es como volver a un lugar que ya conocías. Pasear por Manhattan es pasear por decenas, cientos, de escenarios de películas, es buscar el ángulo del puente de Brooklyn que sale en el cartel de “Ërase una vez en América”…

y FILMography en la unión de FILM+Photography, un proyecto de @Moloknee que, juego fácil de palabras, mola mucho.

Madrid en Túpers (2)

Posted by on 1 Febrero 2013

La Casa del Lector – Matadero Madrid.

Dentro del gran proyecto MATADERO MADRID, y cuando digo grande no me refiero a grande como se ha malentendido en los últimos años, esa combinación de “arquitectoestrella+pelotazourbanístico+túinauguraqueluegoyalollenaremos” que ha logrado que hoy, una ardilla pueda cruzar España de norte a sur saltando  de Centros de Cultura Contemporánea a Museos de Arte Contemporáneo, de Centros de Interpretación de (ponga aquí lo que de renombre tenga su pueblo, desde marismas hasta el jamón de Calamocha), a Centros de Congresos de Aeropuertos Internacionales a…  porque Matadero (que tanta envidia nos da) es el continente puesto al servicio del contenido, la optimización de espacios y recursos, el uso de la CREATIVIDAD para mostrar la CREATIVIDAD,

Dentro de ese gran proyecto, digo, hay una “pequeña” joya, LA CASA DEL LECTOR, 8.000 m2 donde “ … experimentar con la lectura, sus nuevas manifestaciones, su promoción, o la formación de sus intermediarios. Un espacio en el que compaginar el público en general y el mundo profesional; el adulto, el joven y el niño; la palabra, la imagen y el arte. No hay manifestación cultural que, para su conocimiento y disfrute, no requiera de un ejercicio pleno de lectura.

Exposiciones, conferencias, cursos formativos, talleres de creación, ciclos de música, cine y artes escénicas, junto a investigaciones aplicadas, contribuyen, entre otras muchas propuestas, a la consecución de un lector que comprende, asimila, comparte e interpreta el mundo, la sociedad y su tiempo, porque lee”.

Toda una declaración de principios que cabe en dos naves tan diáfanas como pensadas. Un lugar no sólo para (ad)mirar (que también), un lugar donde apetece estar, estudiar, leer, escuchar a los que leen y a los que cuentan.

Un lugar dónde hay libros para leer y otros para llevarse (están en mi mesa esperando turno  “El texto infinito, ensayos sobre el cuento popular” de Antonio Rodríguez Almodóvar, “Vicios solitarios. Lecturas, relecturas y otras cuestiones éticas” de Alberto Manguel, “Infancia soñada y otros ensayos” de Gabriel Janer Manila y “El hilo azul. La pasión de contar, el secreto placer de leer” de Gustavo Martín Garzo.

Una iniciativa de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez, editor salmantino (y fundador de Anaya) al que hasta hace dos semanas no conocía, al que, sin saberlo, ultrajé durante mi época escolar pintarrajeando sin piedad todos y cada uno de sus libros y al que,  desde no hace dos semanas, guardo gratitud eterna.

Madrid en túpers (1)

Posted by on 23 Enero 2013

Cartografías contemporáneas. Dibujando el pensamiento.

Ha sido este un fin de semana rico en calorías, proteínas e hidratos de carbono creativos. Vamos, que me he traído material abundante para este blog. Pero, como hay que guardar para los tiempos de hambruna, lo voy a ir dosificando en estos “túpers” que iré sacando en orden a su caducidad.

Desde siempre me han fascinado los mapas, tal vez porque alguna vez quise ser el pequeño Jim o el gran Sandokán, porque busqué Mompracem en atlas de colegio donde sólo venían Castilla la Nueva,  Castilla la Vieja y las Vascongadas. Porque, como Salgari, viajé por el mundo sin salir de mi habitación.

Luego exploré otros mapas, los del deseo, propio y ajeno, los primeros también en esa misma habitación y los segundos donde buenamente pude y me dejaron.

Y así los esquemas del cole se fueron convirtiendo en “mind maps” y mis cuatro letras mal juntadas en mi profesión de ”copywriter”

Pero lo más grande de los mapas es cuando te llevan hasta un tesoro. Porque, allí, a 10 pasos al noroeste del Jardín Vertical me encontré con esta exposición que

“…  presenta las cartografías elaboradas por artistas del s. XX y XXI que interrogan y cuestionan los sistemas de representación. Cartografías de espacios físicos y mentales que generan nuevos significantes y reflexiones sobre los distintos tipos de espacios (heterotopías, utopías, invisibles o virtuales). Así nos hacen conscientes del predominio del simulacro sobre la realidad, de nuestras dificultades para representar el mundo contemporáneo, y de las nociones de ideología y poder implícitos en el acto de representar.

La exposición muestra cómo los artistas han subvertido el lenguaje cartográfico, desde el mapa del mundo de los surrealistas, las cartografías de Art & Language o Artur Barrio. También incluye la transformación de la cartografía en vida realizada por los situacionistas, así como las cartografías actuadas de Carolee Schneemann o corporales como Yves Klein y Ana Mendieta. Aborda los mapas mentales, desde Lewis Carroll a Erik Beltran; la experiencia vivida de On Kawara, y los diferentes conceptos de espacios y también los trabajos que contestan las cartografías del poder como las de Marcel Broodthaers, Allighiero Boetti, Thomas Hirschhorn o Francis Alÿs “.

En el sitio web hay unos enlaces muy interesantes por los que moverse porque, al fin y al cabo, los mapas cartográficos, en papel o en GPS son una gran ayuda para viajar, los mentales para crear, las infografías para mostrar hechos y cifras, pero, por encima de todo, los mapas son nuestra guía para encontrar o para perdernos.

Allá cada uno.

Los Miserables. Puro folletín.

Posted by on 4 Enero 2013

Por esta misma bahía de Pasajes desde la que ahora escribo pasó una vez el gran viajero que fue Víctor Hugo.

Unas veces por destierro y otras muchas por el placer de conocer y de escribir y dibujar lo conocido en sus moleskines del siglo XIX, recorrería Europa recalando en “este humilde espacio de tierra y mar, que sería admirado si estuviera en Suiza; que sería célebre si se hallara en Italia, y que es desconocido porque se encuentra en Guipúzcoa

Corría el año 1843 y faltaban todavía diecinueve años para que se publicara “Los Miserables” y ciento cincuenta más para que se estrenase la película de Tom Hooper

Muchas barricadas se han alzado desde entonces, muchas han caído y otras se han vuelto a levantar, muchos han muerto por sus ideales y muchos otros se los han pasado por el forro de los cojones, o del traje gris marengo. Mucho ha llovido hasta llegar a “la que está cayendo”

Porque, si hay cosas que no cambian, las personas aún menos.

Iremos más limpios por fuera, más aseaditos, nuestras calles olerán mejor, nuestros pobres no cortarán cabezas, pero nos movemos por lo mismo que se movieron nuestros abuelos, y los abuelos de nuestros abuelos… y así hasta Lucy.

Somos más básicos de lo que pretendemos ser, menos racionales.

Quizás por suerte.

Y nos siguen emocionando las mismas cosas que nos han emocionado desde que las historias se contaban junto al fuego.

Puedo ponerme gafapasta y hablarte de las raíces de los cuentos (#storytelling lo llamamos ahora, así con hashtag, que mola más), de los arquetipos, del bueno-bueno, del malo, de héroes y villanos… pero eso sería demasiado racional.

Y en Los Miserables no hay nada de eso.

NI falta que hace.

Hay Emoción y Fuerza, hay lucha entre el Bien y Mal,

Hay “folletín”, bonita palabra que ha caído en deshuso y que hoy rezuma cierto aire despectivo. Pues no te olvides de que, al calor del folletín (de folleto, cuadernillo que se publicaba junto con el periódico y que contenía una historia por entregas), además del acercamiento de la literatura al pueblo, crecieron Victor Hugo, Balzac (“El vientre de París” tiene una de las mejores descripciones de un mercado central que he leído jamás) Dumas con sus mosqueteros y su Conde de Montecristo, Flaubert y la Bovary, Stevenson, Dickens, Salgari con sus piratas de Mompracen, Dostoievski, Galdós, Collodi y Pinocchio…

Uno no es seguidor de banderas, sabiniano de Joaquín y marxista de Groucho, más de ni Dios ni patria ni rey que de otra cosa, pero me sigue emocionando escuchar La Marsellesa en el café de Rick (qué tendrá el francés, que hace que los ideales sean aún más ideales y los susurros aún más calientes) y se me pone “la carne del alma de gallina” cuando escucho

Joder, es que te dan unas ganas de ir a las barricadas.

Todos merecemos una (segunda) oportunidad.

Posted by on 4 Diciembre 2012

Y no, no nos referimos a “lo que nos alimenta” que ya hemos hecho propósito de enmienda.

Nos refererimos al blog de Ayesha Rueda, que se llama así, segunda oportunidad, ¿de qué va? Dejemos que ella misma nos lo cuente:

La idea de este blog es compartir con vosotros historias de productos (objetos, edificios, espacios,…) de los que nos rodeamos a diario y que tras haber vivido sus propias historias los reutilizamos, muchas veces sin darnos cuenta y otras siendo conscientes de ello, para darles una nueva utilidad para la que originalmente no habían sido diseñados. Ofreciéndoles de esta manera una nueva oportunidad.

Dales una oportunidad a Ayesha y a su blog.

Merece la pena.

Elogio de la sobremesa.

Posted by on 3 Diciembre 2012


Que si ahora voy, que si espera un poco, que si a mí me toca los lunes, miércoles y viernes, y los martes y jueves lo que me toca es bajar la basura.

Y la mesa sin poner.

¿Qué ha pasado durante todo este tiempo en la Redería?

¿Hemos dejado de alimentarnos?

Todo lo contrario.

Podríamos decir que nos habíamos vuelto bulímicos. Y, como en estos casos lo mejor es echarle la culpa a alguien, vamos a echársela a Mark Zuckerberg que, total, casi seguro que no nos lee.

Porque nos habíamos convertido en comedores compulsivos que terminaban vomitando en Facebook viajes, libros, restaurantes, fotógrafos, ilustradores…  y es que, es taaaaaan fácil. Un aquí-te-pillo-aquí-te-mato gastronómico.

Pero, como diría cualquier madre que se precie, una buena comida (con perdón) necesita sus tres buenas horas de digestión.

Y su buena charla,

En estos meses hemos seguido nutriéndonos de viajes, conciertos, libros, pelis, cortos, documentales, vídeos maravillosos, trabajos de ilustradores, fotógrafos, músicos, rincones, paisajes, olas, de personas que han pasado por la redería, como Aitor Azurki , sus gudaris y sus maizales, los STEPS con su frescura y sus ganas,  Beatriz y sus milagros

No vamos intentar resumir en un post un año y medio largo de escaquearnos de las comidas familiares.  Sólo deciros, si todavía no os habéis levantado de la mesa, que aquí estamos, que vamos a seguir compartiendo nuestras “cosillas” y que es un verdadero placer compartir con vosotros mesa , mantel, y lo que haga falta.

El “Tontín del Congo” VS “Tintín en el Congo”

Posted by on 8 Abril 2011


Leemos en El País que un ciudadano belga, originario del Congo, pide la retirada de “Tintín en el Congo” (Hergé) por considerarala xenófoba.

Vale, un “iluminao” que no tiene nada mejor que hacer, podemos pensar. Pero es que, ultimamente, los iluminados son legión.

O inquisición.

Y eso afecta a “lo que nos alimenta”.

Mucho.

Porque si esto sigue así, lo que nos alimenta será light, bajo en grasas y calorías, con bífidus, antioxidantes, mucha fibra y poca, muy poca, mala hostia.

Y eso será alimentarse, pero no disfrutar con lo que comes.

Crecen, y se crecen, los meapilas, los apóstoles de lo politicamente correcto, los cazadores de los cazadores de cisnes negros, los Flanders que están dejando el mundo vacío de Hommers.

Los que se escandalizan porque en un anuncio de vacaciones de verano sale una chica en bikini, porque la vida para los negros (ahora nativos africanos) era muy jodida cuando el Congo era belga (vamos, que mandaban los blancos… ¿arios, deberíamos de decir?) los que no saben que las palabras no tienen género y que la violencia tampoco  (es de cabron@s, chul@s o hij@s de puta, pero no de género)

Buenismo de escaparate en el que al final, y como dice el Teixi, paga la puta.

Nos alimenta Tintín, nos alimentan Asterix y Obelix, Mafalda, El Capitán América, Harakiri, Mauro Entrialgo, el TMEO, Kill Bill… tanto como un paseo por Las Landas al atardecer.

No por leer “Mein kampf” te vuelves nazi, no por leer la Biblia (uno de los libros más gore que existen) te vuelves pederasta, no por hacerte pajas con un LIB que corría de carpeta en carpeta te quedabas ciego (si acaso con cierta hipermetropía). No por ver Heidi una y mil veces te vuelves bueno (qué fácil sería, una “naranja mecánica” con Pedro, el Abuelo y la cabra)

No toquemos a Tintín, ni a Mark Twain.

Expliquemos que el mundo era así, que hemos mejorado y que debemos seguir haciéndolo.

Expliquemos cómo y por qué.

Pero no lo borremos del menú.

Porque corremos el riesgo de que nos repita.

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Aquí tenéis una contextualización muy interesante de “Tintín en el Congo